Del amor y otros demonios

Llevaba mucho tiempo queriendo leer algo de Gabriel García Márquez, porque lo cierto es que sólo he leído las pocas novelas que me mandaron de él en el instituto y tenía malos recuerdo de él. Estos malos recuerdos quedaron disipados gracias a 100 años de soledad, novela que me gustó, pero que reconozco que me costó la vida entera leer y que tuve que empezar, dejar y volver a empezar varias veces hasta que conseguí terminarlo. Con esta novela, y la que terminé de leer hace poco (El amor en los tiempos del cólera) cuya reseña haré próximamente, han hecho que este increíble escritor mejore el punto de vista que tenía sobre él. A pesar, de que su literatura me cuesta mucho leer, es densa, llena de matices preciosos, sí, pero creo que no es apta para todos.







El 26 de octubre de 1949 el reportero Gabriel García Márquez fue enviado al antiguo convento de Santa Clara, que iba a ser demolido. Se exhumaron los restos de un virrey del Perú y su amante secreta, un obispo, varias abadesas, un bachiller de artes y una marquesa. Pero la sorpresa saltó al destapar la tercera hornacina del altar mayor: se desparramó una cabellera de color cobre, de veintidós metros y once centímetros de largo, perteneciente a una niña. En la lápida apenas se leía el nombre: Sierva María de Todos los Ángeles. «Mi abuela me contaba de niño la leyenda de una marquesita de doce años cuya cabellera le arrastraba como una cola de novia, que había muerto del mal de rabia por el mordisco de un perro, y era venerada en los pueblos del Caribe por sus muchos milagros. La idea de que esa tumba pudiera ser la suya fue mi noticia de aquel día, y el origen de este libro.»



Lo mejor que tiene este libro (y creo que es una de las principales características de la literatura de Gabriel García Márquez) son las impresionantes descripciones que tiene. Con sola unas palabras se nos transporta a un lugar lejano, sentimos el calor seco del pueblo donde nos encontramos, y empezamos a creer que todo es posible: magia, demonios, hechizos. Reconozco que me dejaba llevar página a página por sus descripciones, que me olvidaba de todo lo que tuviera que ver con el mundo que me rodeaba y que durante unos instantes, realmente creía vivir en otro momento y lugar.

Podemos decir que la novela se encuentra dividida en dos partes, una primera, donde Sierva María se encuentra en su casa, y en donde se la culpabiliza de cualquier hecho que ocurra. La segunda parte, ella se encuentra en el convento ya que sospechan de que está poseída y deciden que la única forma de ayudarla es mandándola allí.

A pesar de que el título nos augura una increíble historia de amor, de estas que desafían al tiempo y a la historia, el amor no aparece hasta las páginas finales, pero os aseguro que es preciosa. Corta pero intensa. No se necesita más para crear una perfecta historia de amor. Nos presentan a los personajes, los conocemos por separados, conocemos las circunstancias que los unen, y no es hasta el final, cuando el paso del tiempo hace efecto y se dan cuenta de que se necesitan. No es una historia de te veo y me enamoro. No. Así no son las historias de amor, por más que nos quieran hacer creer que sí. Las historias de amor son esto, consecuencias de la madurez de las personas.

Y al final de la historia una reflexión: ¿realmente Sierva María está endemoniada? O quizá. ¿sólo buscaba una forma de llamar la atención que todos confundieron con el demonio? Tener en cuenta, que la historia está ambientada en la época de la Inquisición, por lo que estos malentendidos y miedos infundados eran muy comunes entre la sociedad.

Libro altamente recomendable, con una historia muy triste y dura, pero a la vez tierna. Sí, no me he vuelto loca. Sólo el gran Gabriel García Márquez es capaz de unir esos conceptos. 
 
 
Valoración personal: 4/5

 

La joven de la perla

Hola a todos. Al fin puedo volver por aquí a escribir. ¡Qué alegría! Hoy vengo con La Joven de la Perla. La verdad que es una historia, que llevaba mucho tiempo queriendo leer, pero que por unos motivos u otros, nunca lo hacía.

Hasta que un día, en un mercadillo de Madrid, me encontré con una edición bastante decente de la novela por la maravillosa cifra de 2 euros. Supe que era el destino, y que era el momento de leerlo. Lo cierto, es que, a pesar de querer leerlo, nunca me había parado a pensar del todo en qué consistiría la novela, y lo que me encontré entre sus páginas no fue lo que yo pensaba que habría, pero me dio igual, porque la verdad que la historia me gustó muchísimo.









A principios del siglo XVII la ciudad de Delft vio nacer y crecer a uno de los pintores más fascinantes y misteriosos de la historia. Poco se sabe de Vermeer, pero sus cuadros son hoy piezas únicas e inconfundibles, especialmente el retrato de su joven criada llamado «La joven de la perla». Mezclando ficción y realidad Tracy Chevalier narra la historia detrás del enigmático cuadro, una relación prohibida que se mueve entre la admiración y el amor.


Lo primero que me llamó la atención de esta historia fue saber que se había basado en ella sólo por un cuadro. Me encanta. Reconozco que cuando yo misma voy a un museo y veo todas esas maravillas artísticas, me gusta imaginarme qué fue lo que llevó a la realización de esas obras. El cómo se le ocurrió esa idea, las relaciones que se establecen entre el pintor y el/la modelo… No me gusta quedarme con el final, me gusta saber cómo se llegó a ese final. Y por eso este libro despertó en mí el interés. Alguien decidió concederme mi deseo y explicarme la historia que hay antes de ese final.

La novela cuenta con una preciosa ambientación histórica, escrito con una pluma lenta, que poco a poco te introduce en otra época. Una época que no es ni mejor ni peor que otras, simplemente diferentes. A través de Griet, conocemos la parte baja de la sociedad (de donde es su familia) y la parte alta, ya que es criada del matrimonio Vermeer.

No es una historia de amor. Creo que es una historia sobre la atracción de dos personas, que Tracy Chevalier describe con miradas furtivas, momentos a solas, silencios… Y con la pintura del famoso retrato que nos encontramos en la cubierta del libro. El proceso de pintura del libro es la descripción más bonita que me he encontrado en mucho tiempo, lo que ella siente cuando ella le mira… Podemos decir incluso que tiene cierto erotismo. Esas miradas que describen son demasiado posesivas como para que ese elemento no forme parte de la historia.

A través de Griet conoceremos la vida de Vermeer, un pintor del que apenas se conoce nada, y cómo es la vida de una criada que se ve obligada a trabajar para ayudar a su familia. No esperéis dramas familiares y líos de sociedad. La novela sólo se detiene en contar la historia de nuestra joven e inexperta protagonista cuando entra en un nuevo mundo que no podía ni imaginar que existiera, haciendo que todo aquello en lo que creía antes se tambalee.


Valoración personal: 4/5