One day

Hace ya unos cuantos años fue al videoclub dispuesta a alquilarme una peli romanticona con la que pasar una bonita tarde de domingo.No veía nada, y cuando ya casi desistí a caer rendida a alguna peli de zombies/mutantes/infectados dispuestos a acabar con la humanidad, vi One day. Lo primero que me llamó la atención fueron sus protagonistas. Dos actores que (no es que sean mis favoritos) pero que sí que me gustan mucho. ¿Esta peli ha estado en cines? No me sonaba para nada. Pero ante la alternativa zombie, decidí llevármela a casa. Me encantó. Decidí leerme la novela, pero no en aquel momento. Hay libros que necesitan de determinado momentos para ser leídos y disfrutados, y aquel entonces no era su momento. El momento llegó muchos años después.






Emma y Dexter se conocen la noche del 15 de julio de 1988, durante su fiesta de graduación en la Universidad. Tienen 20 años, acaban de licenciarse y el futuro parece ofrecerles todas las posibilidades que brinda el mundo a los jóvenes. Su entendimiento es inmediato y sin embargo las diferencias entre ellos son numerosas. Dexter es de familia acomodada, despreocupado y aficionado a las fiestas y a las relaciones de una sola noche . Pero se siente atraído por el idealismo de Emma, una chica de clase trabajadora, amante de la literatura y de sutil inteligencia. Sin embargo, aquel mismo verano, Dexter se marcha a recorrer Europa durante un año, mientras Emma debe quedarse en Edimburgo. A lo largo de veinte años, veremos cómo evoluciona esta historia de amor, sus separaciones y altibajos, pero también reencuentros y alegrías.

Sin el recuerdo de lo que ocurría en la película, comencé a leer. Y es una novela preciosa. No es una historia de amor, es la historia de dos personas en busca de su lugar en el mundo. Dos personas perdidas que no saben que rumbo tomar cuando la universidad se acaba. Dos personas cuya amistad es lo único que los guía en el camino.

Me he sentido totalmente identificada con la historia. Porque todos, al acabar una etapa de nuestra vida (en mi caso, al igual que en la novela, la universidad), te haces la fatídica pregunta ¿y ahora qué? Qué rumbo tomar, qué camino seguir, qué hacer con tu vida en general. Eso es lo que les pasa a nuestros dos protagonistas. Los dos se sienten totalmente perdidos con sus vidas, y seremos observadores de dos formas distintas de afrontar esta enorme disyuntiva. Los dos eligen rumbos distintos, rumbos que harían que no se volviesen a ver, pero su amistad hará que una vez al año, siempre el mismo día, se reúnan para contarse lo perdidos que siguen estando en la vida. 

Vamos conociendo la historia de una vida, cómo todo de un momento a otro puede cambiar, cómo nuestras decisiones nos separan de las personas a las que queremos. Vemos como cada uno de nosotros madura de manera diferente, y eso hace que esa persona que era tu aliada, tu compañera de aventuras, deje de ser tan importante para ti y acabes distanciándote. 

En general, el libro me ha parecido muy triste. Creo sinceramente que ninguno de nuestros dos protagonistas tiene una vida muy feliz, y que lo mejor que hay en su vida son ellos dos. Ellos se tienen el uno al otro, y lo que ocurre alrededor no importa demasiado, mientras estén juntos. Y aquí es donde entra el tema que ha hecho que la novela me resulte tan triste: la soledad. Esa búsqueda insaciable de ser humano por tener siempre a alguien al lado, el miedo a no tener a nadie con quien compartir nuestras alegrías y nuestros fracasos. El miedo a no importar a nadie. Y a pesar de todo, a pesar de no tener a nadie y estar solos, seguir caminando, porque la vida, al final es a lo que se reduce: a seguir, sin mirar atrás.

Al principio he dicho que no era una historia de amor. Quizá tenga que contradecirme ahora. No es una historia de amor en el sentido de chica se enamora de chico, que también se enamora y todo lo que pasa entre medias. Es una historia de amistad, y por tanto de amor, al fin y al cabo. Creo que hay pocas cosas tan puras como el amor incondicional que dos buenos amigos tienen el uno por el otro. Una amistad que crece año a año, que los ayuda seguir con sus vidas. 

Es maravilloso que una novela te atrape, pero más aún sentirte dentro de una novela, vivirla al máximo porque los temores de sus protagonistas son tus temores. Con Emm y Dex, Dex y Emm viviremos veinte años de sus vidas. Veinte años que dan para mucho. Para reír, llorar, saltarse las normas, enamorarse, enemistarse, pero lo más importante… 20 años que dan para vivir.

La vida está llena de oportunidades, oportunidades que sólo pasan una vez, y tenemos que estar despiertos para no dejarlas pasar.


Valoración personal:4/5

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Battle Royale

Hace mucho tiempo (tampoco tanto la verdad) vi la famosa adaptación cinematográfica de esta novela. No sabía que era una novela. Como tantas otra veces en mi vida, un día lluvioso cogí una mantita, una película acompañada de un bol de palomitas, y, junto con mi pequeña pulguita que nunca me abandona (mi perro), me dispuse a pasar una maravillosa tarde. Cual fue mi sorpresa al ver que estaba basada en una novela. Decidí que, si me gustaba intentaría leerla en algún momento de mi vida. La película no me fascinó, me gustó, pero fue demasiado desagradable para mi gusto, lo cual es el objetivo que persigue la novela. Al final supe que quería leerme la obra, ya que algunas de las ideas que plasmaban me gustaron mucho.

Y así es como, unos años después, el día de mi cumpleaños, en un bus camino a una final de un partido de fútbol, comencé esta historia y terminé con un deseo iniciado tiempo atrás (que poética estoy hoy :))








En la República del Gran Oriente Asiático está prohibido el rock, esa música decadente. Los jóvenes crecen en un estado totalitario y controlador que promueve la competitividad. Como medida de control de rebeliones, la administración pone en marcha el Programa: cada año, 50 clases de distintos institutos son elegidas para luchar a muerte en la BATTLE ROYALE. Los alumnos elegidos son aislados en una isla. Las normas del juego son estrictas: no pueden escapar, no pueden contactar con el exterior, y solo puede quedar uno. Todo está permitido para sobrevivir.
Empieza el juego.

                           Empieza BATTLE ROYALE.




Lo primero que me veo obligada a decir es ¡BASTA YA! Basta ya de comparar esta novela con Los Juegos del Hambre. Sí vale, tienen en común a adolescentes encerrados en un sitio del que no pueden escapar y que está diseñado para acabar con sus vidas, pero YA ESTÁ. La saga de Suzanne Collins es de mis favoritas (bueno los dos primeros libros, porque el tercero es para echarlo de comer a parte) pero la trama, lo que ocurre dentro de ese lugar, las amistades, odios, alianzas, traiciones… está explicado de una manera que no se explica en Los Juegos del Hambre, y es lo que convierte a este libro en algo increíble. Nos encontramos con una narración desde diferentes puntos de vista. Nos encontramos con diversos personajes que nos van contando lo que ocurre a su alrededor, como se sienten y los motivos que les llevan a actuar cómo lo hacen. Somos conscientes de que el mayor enemigo no son ellos mismos, ni siquiera el gobierno, el mayor enemigo es el miedo. Ése que no nos deja pensar, que nos hace tomar decisiones idiotas, que saca lo peor de nosotros mismos. El miedo, es el verdadero protagonista de la historia, ya que las decisiones de la mayoría de los personajes están basadas en ese horrible pero real sentimiento.

Otra diferencia bastante notable es que yo esta novela no la encasillaría para nada en el género de literatura juvenil, más bien diría que se trata de literatura adulta, por la crueldad de las escenas que nos cuentan, por la brutalidad y dureza que destilan todas y cada una de las páginas del libro, por la cantidad de escenas sangrientas que tiene esta historia…

Me sumergí en la novela como pocas veces lo he hecho con otras. Es posible que en un primer momento la longitud de la misma asuste un poco, pero una vez empiezas la historia… No puedes dejarla de lado. Sin darte cuenta te encuentras con una aprensión en el estómago parecida a la que tienen que sentir ellos cuando se enteran de la situación en la que están metidos, nos encontramos corriendo junto a ellos para escondernos, y nos sentimos igual de impotentes ante la idea de saber que no podemos hacer nada, salvo quitar otra vida, para sobrevivir. Y seguimos pasando páginas tras página, sin saber lo que va a ocurrir, o quién será el siguiente, si morirá uno de tus personajes favoritos, o si, aquel al que más odias seguirá saliéndose con la suya.

Takami logra que conectemos con todos los personajes (con unos más o menos dependiendo de cuánto duren en la historia), pero conseguimos comprenderlos a todos, y no podemos dejar de pensar mientras leemos… de todos ellos… ¿Quién sería yo? ¿El que rehúsa de sus amigos y mata sin compasión, el que se esconde, o el que prefiere ganar intentando vencer al verdadero enemigo?.

Sólo hay una manera de saberlo…



Valoración personal: 4/5